10.13.- CANECILLOS
CON LA CRUZ PATRIARCAL
10.12.1.-
INTRODUCCIÓN
En los primeros capítulos tuvimos
la oportunidad de conocer un detalle de gran importancia histórica: el primer monarca aragonés que
aparece con corona real en los dineros jaqueses (moneda de Aragón) fue Pedro II
(1196-1213). En el año 1204 fue solemnemente coronado en el Vaticano por el
papa Inocencio III (1198-1216). Esto le dio derecho a acuñar moneda por primera
vez con la laureola real[1].
Tanto él como sus sucesores además de llevar el bastón real, portarán la corona
sobre la cabeza, atributo que también plasmarán en su numismática.
Pero este acontecimiento
histórico marcó un antes y un después en la acuñación de la moneda aragonesa.
El sucesor de Pedro II, su hijo Jaime I (1213-1276), será el primero que acuñe
la cruz patriarcal del Sumo Pontífice romano en los dineros de vellón del
reino, costumbre que seguirán sus descendientes regios. Pedro II fue el primero
en utilizarla como emblema en agradecimiento por su coronación en el vaticano.
Su hijo Jaime II la vinculará a la casa real, de ahí que cambie la acuñación
del tradicional árbol en el reverso de las monedas (vinculado a la casa de
Aragón), por la cruz patriarcal.
En la catedral de Jaca existen
dos canecillos con la cruz patriarcal en el alero del arco de medio punto de la
fachada principal de la Lonja Mayor de la catedral. Al contrario que el resto
de canecillos exteriores que jalonan el templo (siglos XI-XII), los de la
fachada son del siglo XIII, centuria en la que se construyó la torre-campanario
sobre la Lonja. En esta fase se pusieron estos nuevos soportes, alguno de ellos
copiados de los anteriores. La tipología de la piedra (distinta al resto de
canecillos) y la labra tosca de sus figuras confirman su datación posterior.
En resumen, los dos canecillos
con la cruz patriarcal de la fachada de la Lonja Mayor fueron labrados y
puestos en el siglo XIII, en el reinado de Jaime I, el rey que utilizó como
emblema numismático y real esta cruz. Sería precipitado decir que fueron
puestas allí porque era el escudo de Jaca. De cualquier manera, en la segunda
mitad de esa centuria[2],
Jaca ya utilizaba también este símbolo heráldico, tal vez influido por el nuevo
emblema real. Es muy probable que los dos (el real y local) coincidieran en el
tiempo para datar y fijar la obra de ampliación.
10.13.2.- DESCRIPCIÓN Y SIGNIFICADO

1.- Canecillo del alero de la fachada principal

2.- Lateral
del canecillo del alero la fachada principal
El primer canecillo
muestra la cruz patriarcal en bajo relieve con un escudo nobiliario debajo. Se
trata del blasón de un rico noble de Jaca o comarca del siglo XIII que, como
era costumbre, dejaba su sello familiar por financiar parte de las obras del
nuevo campanario. También quiso labrar la cruz patriarcal por dos motivos:
demostrar su fidelidad a la corona aragonesa (concretamente al rey Jaime I) y
datar su participación y existencia.
El segundo canecillo
está ubicado también en el alero de la fachada principal, en el lateral del
último más próximo a la plaza. Aunque pasa desapercibido, su gran tamaño la
hace visible sólo desde la calle del Obispo. Es la firma real que data las
obras y confirma parte de la financiación de las obras de la torre.
Nos hallamos ante las
dos representaciones más antiguas de la cruz patriarcal de Jaca, llamada
popularmente de Lorena. Es probable que el concejo adoptara estas dos imágenes
para su escudo y sello.
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